La Autoestima- parte 3

La Autoestima – Parte 3


¿Qué significa una muy alta autoestima?

Una muy alta autoestima puede ser destructiva y suele ser propia de personalidades narcisistas, aquellas que se sienten superiores a los demás, con poder y dominio. La autovaloración narcisista suele ser vulnerable, tiende a responder con violencia cuando se le cuestiona su inteligencia, sobre todo si es en público. Las personas antisociales con una alta autovaloración suelen ser personas con facilidad para mentir, manipular y justificar sus actos violentos. Pretenden controlar a sus víctimas que las ven como vulnerables, y en muchos casos lo son. A través de un fino y manipulador trabajo diario, van alejando a la víctima de sus apegos, familia y amigos para que sola se sienta desvalida sin el apoyo y protección falsos. El ejemplo es la violencia doméstica. El objetivo del manipulador es la sumisión de su víctima. Otro ejemplo, no menos actual y doloroso, es el acoso escolar. En estos casos, los acosadores suelen ser jóvenes que se autovaloran altamente porque creen poder dominar a sus compañeros a través de la agresión física o verbal. Las terribles consecuencias para una joven víctima acosada pueden ser perdurables a lo largo de varios años, destruyendo su autoestima, en muchas casos su ya baja autoestima y terminando en depresión o suicidio.

¿Qué significa una muy baja autoestima?

Cuando la autoestima es muy baja estamos poco preparados para las adversidades de la vida. Las situaciones difíciles de la vida pueden dañar nuestra ya baja autoestima y debilitarla produciéndonos un sentimiento de indefensión y de ningún control sobre lo que nos acontece, una sensación de que nada podemos cambiar en nuestras vidas, y un sentimiento de fracaso e inutilidad.

– Las personas que sufren de ansiedad se sienten indefensas e impotentes ante temores imaginarios, y su autoestima está considerablemente dañada. Cuando la autoestima no es baja, estamos más preparados antes los avatares de la vida y podemos luchar para salir adelante con más herramientas.

– La repetición continuada y sistemática de violencia intencionada por parte de maltratadores tiene graves consecuencias en la autoestima. Las mujeres víctimas de abuso sexual, generalmente no pueden escapar de sus agresores, o por dependencia emocional o por dependencia económica. A la ya dañada autoestima se suma frecuentemente el factor de culpar a la víctima por el maltrato recibido, lo cual termina llevando al aislamiento de la víctima y su impotencia para poder recibir ayuda.

– En el caso de los niños cuando viven en un entorno de maltrato físico o psíquico por parte de adultos o por sus pares, crecen desarrollando una baja autoestima, con miedo, incertidumbre y con sentimiento de culpabilidad y de odio a sí mismos por sentirse responsables y culpables de las agresiones que reciben.

– También en el caso de personas que son sistemáticamente perseguidas, acosadas o agraviadas en el trabajo sufren traumas emocionales que afectan a su autoestima. Muchos de ellos acaban sufriendo de depresión o ansiedad. Estas personas necesitan comprensión y apoyo, respeto para recuperar su autoestima.

¿Qué nos puede ayudar a tener una sana autoestima?

Las buenas relaciones humanas nos ayudan a mantener nuestra autoestima en momentos difíciles o estresantes. Las relaciones afectivas necesitan que se las cuide y tener capacidad de adaptación y amplitud de mira, requieren esfuerzo en aceptar y estar dispuestos a cambiar. Las personas que tiene la capacidad para crear una buena red social, perciben esas relaciones como positivas y su autoestima sube. Al mismo tiempo, aquellas personas que tienen una autoestima sana tienen más facilidad para crear y mantener relaciones afectivas y sociales.

La autoeficacia es la impresión que uno tiene de sí mismo para actuar de forma resolutiva y eficaz, “yo puedo”, yo tengo talento”. Las personas que se sienten eficaces y competentes en su trabajo suelen considerar este dato positivo a la hora de autovalorarse, con lo cual su autoestima será más alta. Tienen más confianza en sí mismas y tienen más probabilidades de lograr sus objetivos que quiénes se infravaloran. Tendrán más en cuenta las opiniones positivas que las negativas que los demás hacen sobre ellas. Quienes no se perciben como autoeficacia, su autoestima será más baja, tendrán menos confianza en lograr sus objetivos y tendrán más en cuenta las opiniones negativas que los demás tienen de ellas.

El voluntariado, nos permite expresar y desarrollar nuestra solidaridad hacia los demás. Realizar actividades como voluntarios nos ayudará a percibirnos como menos vulnerables y más fuertes antes nuestras propias circunstancias desfavorables. Las personas que deciden participar en organizaciones como voluntarias sufren menos ansiedad, menos depresión y su autoestima es más alta que antes de iniciarse como períodos. Cuando compartimos nuestros recursos emocionales y físicos con personas necesitadas, sentimos el placer de poder dar y la gratitud de aquellos a los que apoyamos. Nos sentimos mejor valoradas y nuestra autoestima aumenta.

 

Aquí el enlace para leer la parte 1: http://ansiedad-depresion.es/la-autoestima-me-quiero-no-me-quiero-me-quiero-no-me-quiero-parte-1/

Aquí el enlace para leer la parte 2 : http://ansiedad-depresion.es/la-autoestima-me-quiero-no-me-quiero-me-quiero-no-me-quiero-parte-2/