MENOPAUSIA Y DEPRESIÓN

Menopausia y depresión


La menopausia es una etapa normal en la vida de las mujeres, es el final del ciclo menstrual y de la fertilidad y el inicio de una nueva etapa.

La menopausia se da en forma natural con la edad, pero también se puede dar tras una intervención quirúrgica, tratamiento de una enfermedad o por una enfermedad. La edad común es a los 50 años pero a veces sucede antes de los 40.
Los ovarios dejan de producir estrógenos y progesterona, hormonas necesarias para la fertilidad, este proceso del fin del ciclo menstrual puede durar un año.

Etapas de la menopausia:

1. Perimenopausia. En este estado, los ciclos menstruales son irregulares pero no han terminado. Comúnmente, la perimenopausia suele empezar alrededor de los 47 años. Los sofocos es uno de los síntomas que suele darse en esta etapa. Las mujeres todavía pueden quedarse embarazadas en la perimenopausia.
2. Menopausia. Es cuando se produce el final de menstruación. Este proceso puede durar un año. Sofocos, sequedad vaginal, problemas de sueño, sudoración, dolores de cabeza, cambios de humor, dolor y sequedad vaginal, mareos y otros síntomas son comunes en esta etapa.

Cambios hormonales, estrés, imagen corporal, sexualidad, infertilidad, envejecimiento…El porcentaje de mujeres con depresión aumenta cuando entran en la edad mediana, entre 40 y 50 años. Las razones no están claras, pero se cree que podrías estar relacionado por un lado con estresores de la vida como el cuidado de familiares mayores, trabajo, hijos… y por otro lado en la menopausia, y sobre todo, en la perimenopausia, los niveles de estrógenos bajan repentinamente y ello podría contribuir al inicio de una depresión.

Síntomas de la depresión en mujeres de edad mediana:

  • Dos o más semanas de humor depresivo
  • Decreciente interés o placer en actividades
  • Cambio de apetito
  • Cambio en los patrones del sueño
  • Fatiga o pérdida de energía
  • Dificultad de concentración
  • Excesivos sentimientos de culpabilidad o inutilidad
  • Excesiva agitación e irritabilidad
  • Pensamientos suicidas

La depresión y el inicio de la menopausia comparten muchos de los síntomas, incluso los problemas para dormir, fatiga, irritabilidad, ansiedad y dificultad de concentración. A causa de ello, la depresión puede ser no diagnosticada y no ser tratada en mujeres que pueden pensar que estos problemas son parte de la edad. De la misma manera, se podría llegar a diagnostica de depresión cuando en realidad es un proceso menopáusico.

Estrategias para combatir los síntomas:

Soporte: a menudo las responsabilidades de cuidado en las mujeres de edad mediana son dobles-cuidado de los propios niños y también cuidado de familiares mayores. Es importante contar con ayuda. Pide ayuda con las tareas de limpieza de la casa, las comidas y otras tareas diarias. No sientas que tienes que hacerlo todo tú.
Ejercicio: para mejorar tu salud física y emocional, la actividad física es importante. La mayoría de los expertos sugieren al menos una actividad física durante 30 min, tres veces a la semana. La actividad no tiene que ser intensa. Una caminata es suficiente.
Control del estrés: el estrés puede hacer que los síntomas empeoren. Algunos de los estresores que afectan a las mujeres de mediana edad son hijos que están en plena adolescencia o hijos que se emancipan y dejan el hogar, cuidado de padres mayores, problemas de trabajo, cambios en el matrimonio y la muerte de un pariente o un ser querido. Estas transiciones han sido relacionadas con la depresión en mujeres.
Otro estresor es la alta expectación que las mujeres se ponen a sí mismas. Es importante establecer expectaciones realistas sobre lo que tu puedes lograr, y dejar de intentar hacer demasiado o de ser perfecta.
– Dormir: la calidad de sueño es importante para lograr buena salud física en todas las etapas de las etapas de la vida y es esencial para controlar los síntomas de la depresión. Lleva una buena higiene del sueño y haz del dormir una prioridad.
Nutrición: La toma de suplementos alimentarios o alimentos ricos en calcio y vitamina D ayudan a prevenir la osteoporosis. La nutrición sensata es también clave para manejar la depresión. Se da generalmente un aumento de peso durante la menopausia. Tu nutricionista te puede hacer recomendaciones específicas sobre qué alimentos comer o evitar, como también vitaminas y minerales suplementarios para tomar.
Consejos para manejar los sofocos, vestirse con ropa ligera y por capas y evitar estimulantes como cafeína o comidas picantes.
Psicoterapia: ha sido mostrada como efectiva ayudando a los pacientes a manejar los síntomas de la depresión.
Plantas medicinales, suplementos dietéticos y medicina alternativa como acupuntura, meditación y técnicas de relajación son formas que complementan para el manejo de los síntomas de la menopausia.
Tratamiento hormonal: No hay una relación directa entre tratamiento hormonal y curar la depresión. Aunque el tratamiento a base de estrógenos y progesterona da buenos resultados para combatir efectos secundarios como sofocos, sequedad vaginal, los tratamientos hormonales han sido lo más usado durante años pero hoy en día se cuestiona su eficacia y se subraya los efectos secundarios como incontinencia urinaria, ataques cardíacos, cáncer mama, cáncer de ovario, demencia. En muchos países, como EEUU, se desaconseja este tipo de tratamiento. En España, sin embargo, se sigue aplicando.
Sequedad vaginal: estrógenos tópicos, lubricantes y prescripciones de no estrógenos pueden tratar la sequedad vaginal y el dolor durante el sexo. Somníferos pueden ayudar con los problemas del sueño. Permanecer sexualmente activa puede ayudar a preservar la parte interior de la vagina.
Fármacos: medicamentos antidepresivos puede ser una opción para mujeres que tiene depresión de moderada a severa. Se recomienda aplicar siempre que se realice psicoterapia al mismo tiempo.

Entender y aceptar los mecanismos y la sintomatología en la etapa de la perimenopausia y la menopausia, puede ayudar enormemente a combatirlos. La menopausia significa el inicio de una nueva etapa donde la mujer puede disfrutar desde una perspectiva más madura y más sabia. Lamentablemente, demasiadas veces los mensajes de la sociedad a través de imágenes televisivas y otros medios condenan a la mujer de mediana edad por su cuerpo. Aprender a aceptar el nuevo cuerpo forma parte de aprender a quererse. Aprender a pedir ayuda antes de que la situación llegue a ser difícil de manejar y aprender a decir NO a muchas demandas de los otros requiere tiempo y esfuerzo pero merece la pena empezar.