¿Porqué hay más mujeres que hombres que sufren ansiedad y depresión-

¿Porqué hay más mujeres que hombres que sufren ansiedad y depresión?


Porqué hay más mujeres que hombre que sufren ansiedad y depresión¿Porqué hay más mujeres que hombres que sufren ansiedad y depresión?

El número de mujeres con ansiedad y depresión es el doble que el número de hombre que lo sufren.

El doble de mujeres sufren depresión y ansiedad que los hombres. Pero si comparamos el porcentaje en cuanto a trastorno s de origen genético, no hay a penas diferencias.

Entre los hombres son más frecuentes los trastornos de personalidad y los derivados del consumo del alcohol y de otras sustancias.

La discriminación de la mujer es la razón por la cual sufren más depresión y ansiedad.

La mujer ha sufrido siempre mayor presión social que los hombres.

Aunque la igualdad está cada vez más cerca, aún quedan muchas conductas claramente discriminadoras en diferentes ámbitos. Las exigencias de la sociedad para que cumpla con sus roles va minando su autoestima. Las mujeres suelen tener más baja autoestima, sufren de más situaciones difíciles, negativas y estresantes.

Te interesará también este artículo http://ansiedad-depresion.es/la-autoestima-me-quiero-no-me-quiero-me-quiero-no-me-quiero-parte-1/

Las mujeres responden a los roles que se les ha impuesto: ser amas de casa, atender a la familia, no tener apoyo de su pareja e hijos, las dobles jornadas, no ser incenditavas para su autonomía…

  1. El abuso de la mujer en la relaciones de pareja es una factor desencadenante de ansiedad y depresión. La mujer sometida, manipulada, ninguneada, maltratada termina desbordada, al límite, y la ansiedad y la depresión aparece como única vía de escape a una situación insoportable.

Te interesará también este artículo http://ansiedad-depresion.es/abuso-de-mujeres-parte-2/

  1. El rol de cuidadora lleva a la sobrecarga física y emocional, y provoca depresión y ansiedad. Los sentimientos de miedo, impotencia, responsabilidad, inseguridad y ansiedad que se traducen en términos de estados depresivos e irritabilidad. El cuidado de la família queda, en muchas ocasiones, para las mujeres. Como si fuera un deber natural, como si no costara ningún esfuerzo de tiempo, energía y desgaste emocional.

El estrés es un importante desencadenante de trastornos ansiosos y depresivos.

El estrés perjudica al sistema inmunológico, con lo cuál la probabilidad de sufrir enfermedades aumenta.

  1. Todavía, mayormente, las mujeres son principalmente quienes asumen la tareas del hogar, aún trabajando fuera de casa. En general, los hombres no consideran que cuando las mujeres salen a trabajar eso implica un cambio en las relaciones familiares, y sobretodo en sus tareas domésticas.
  1. La discriminación de la mujer en el lugar de trabajo es aún una realidad. Las mujeres suelen realizan las tareas menos incentivadoras, de menor promoción. El techo de cristal está todavía marcando una diferencia entre los profesionales cualificados según sexo. En muchas empresas, las operarias tienen sus derechos laborales secuestrados. Las mujeres trabajadoras cobran menos que los hombres por el mismo trabajo. Sufren en mayor medida abusos laborales. Cuando tiene un hijo hay muy poco apoyo por parte de la empresa y poco , mucha veces, por parte de la pareja.

Cómo la sociedad vivencia y acepta esa diferencias denota el largo camino que queda por construir para que la igualdad en el trabajo sea una realidad.

Cuando la mujer acude la médico ente los primeros síntomas de ansiedad y depresión, en muchas ocasiones, no encuentra en el profesional el soporte emocional necesario. Incluso hay ocasiones en que se las tilda de histéricas. La prescripción no suele ser cambiar y disminuir el ritmo de trabajo, o trabajar la autoestima, hacer terapia, sino un fármaco. Esa pastilla que hace el milagro de que la mujer pueda seguir con ese ritmo y ese estrés, mientras su salud se deteriora a pasos agigantados.

Cuando las causas de la depresión son genéticas, el porcentaje de hombre y mujeres es el mismo.

En los trastornos bipolares en los cuales hay un componente biológico , no hay diferencia en el porcentaje de mujeres y de hombre que los sufren.

Las depresiones neuróticas son las que afectan en mayor porcentaje a las mujeres, y que aquellas depresiones más severas, las que tiene un componente genético o importante, no hay diferencias entre los sexos.

Las diferencias de género en la depresión se inician en la adolescencia y aumentan en la edad adulta para disminuir después.

Es a partir de la adolescencia cuando empieza a haber diferencias significativas entre los casos mujeres y hombres que sufren depresión y ansiedad.

Entorno a los 40 años de edad, la diferencia es del doble de depresión en mujeres que en hombres.

Es muy significativo el hecho de que a partir de la adolescencia se empieza a producir la diferencia. En ese período de crecimiento la discriminación de las mujeres empieza a producirse. Trastornos de ansiedad y depresión, trastorno alimentarios y otros trastorno emocionales se da en mayor medida en las jóvenes estudiantes.

Muchas hombres con depresión no están diagnosticados.

Al hombre le cuesta más reconocer el trastorno mental. Cuando alguien sufre de algún trastorno mental, generalmente, se asocia con pasividad, debilidad, falta de seguridad, necesidad de apoyo afectivo, baja autoestima, indefensión, incompetencia.

Sufrir un trastorno mental no conjuga bien con los ideales masculinos de fortaleza y éxito.