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TDAH en niños – Parte 1


El trastorno de Déficit de Atención Hiperactiva es un trastorno marcado por unos patrones de déficit de atención y/o hiperactividad-impulsividad que interfiere en el funcionamiento o desarrollo del niño. Unos niños tienen más problemas en una de estas tres variantes que no en las otras. Lo más común es la combinación de las tres.

Según el DSM-IV, al menos 6 de los síntomas de déficit de atención y 6 de los síntomas de hiperactividad-impulsividad con un mínimo de 6 meses se deben dar para cumplir con el diagnóstico de TDAH.

 

1. DÉFICIT DE ATENCIÓN

El niño no presta atención suficiente a los detalles y comete errores por descuido, tiene dificultad para mantener la atención en tareas o juegos, incluyendo conversaciones, o lecturas y dificultad para organizar las tareas. Estos problemas no se deben a una falta de comprensión o aun desafío por parte del niño. Evita las tareas que le implican un esfuerzo mental, como las tareas de la escuela. Parece no escuchar cuando se le habla y no sigue las indicaciones en las actividades. Se distrae fácilmente y es olvidadizo en las tareas diarias. Pierde cosas necesarias para las tareas de la escuela como libros, lápices.

 

2. HIPERACTIVIDAD

En el período preescolar en los niños con TDAH los síntomas más comunes son la hiperactividad. El niño se mueve constantemente, incluso en situaciones en las cuales no es apropiado. Mueve en exceso manos y pies y no para en la silla. En movimiento casi siempre, como si tuviera un motor. Habla en exceso y expresa las emociones con mayor intensidad de lo que es común. Le cuesta esperar su turno en las actividades de la escuela o en casa.

 

3. IMPULSIVIDAD

El niño con TDAH actúa sin pensar y tiene un fuerte deseo de recompensa inmediata o una incapacidad para retrasar la recompensa. Interrumpe a los demás, habla en momentos poco oportunos y responde precipitadamente a preguntas que todavía no se le han acabado de formular. Poco previsor, olvida planificar, pierde con facilidad la paciencia. No sabe perder y se pelea por cualquier cosa, suele tener mal humor y se irrita fácilmente

Son niños que sienten frustración al no realizar con la misma rapidez que sus compañeros las tareas. Son rechazados por sus compañeros y la queja de profesores es una constante. Reaccionan con rabietas o estallidos. Sienten baja autoestima y pueden terminar en una depresión y ansiedad o trastorno de conducta.

Sufrir de déficit de atención, hiperactividad e impulsividad puede ser normal en momentos determinados del período de crecimiento pero en los casos de TDAH, es más severo, más frecuente e interfiere o reduce la calidad de las relaciones sociales y de la escuela.

Los síntomas de TDAH pueden aparecer como temprano entre los 3 y los 6 años y puede continuar en la adolescencia y en la vida adulta.

Los síntomas pueden cambiar a lo largo del crecimiento del niño. En niños más pequeños, en edad preescolar, la hiperactividad e impulsividad es lo más característico. A medida que crecen los síntomas de déficit de atención son más importantes. En adolescentes el déficit de atención y la impulsividad suele permanecer.

 

DIAGNÓSTICO

El diagnóstico de TDAH requiere la evaluación de un clínico especialista como pediatra, psicólogo o psiquiatra con experiencia en TDAH. Para cumplir con el diagnóstico los síntomas de déficit y/o impulsividad-hiperactividad deben ser crónicos, los niños tienen dificultades en la vida diaria y mal funcionamiento según el desarrollo normal de los niños de su edad. Es fundamental realizar pruebas médicas para descartar otras patologías antes del diagnóstico definitivo.

Para el diagnóstico definitivo se tendrá en cuanta según los resultados de una serie de test.

  • Pruebas psicodiagnósticas, se realizará una evaluación emocional, intelectual y de desarrollo cognitivo. Se le pasarán al niño una serie pruebas y test para evaluar las capacidades motrices, la memoria y la atención. Se evaluará el aprendizaje verbal, tareas de lecto-escritura y se le pasarán pruebas para evaluar la competencia social.
  • Entrevistas que nos aportarán información complementaria. Entrevistas abierta y entrevistas estructuradas.
  • Exploraciones neuropsicológicas para evaluar el desarrollo madurativo del niño, especialmente las funciones ejecutivas y cognitivas del cerebro.
  • Evaluación familiar y escolar se utilizan pruebas para evaluar por parte de padres y escuela aspectos del comportamiento y la personalidad del niño.

Los síntomas pueden ser confundidos con problemas emocionales o conductuales, en muchas ocasiones ello da lugar a un retraso en el diagnóstico.

 

CAUSAS

Los científicos no están seguros de cuáles son las causas. Como muchas otras enfermedades, varios factores conjuntamente pueden contribuir.

  • Factores genéticos: en el 80% de los casos es hereditario; hay más probabilidad de que un niño sufra un TDAH si lo el padre o la madre sufren este trastorno.
  • Factores neuronales: desequilibrio de los neurotransmisores dopamina y adrenalina; alteraciones en las redes corticales cerebrales frontales y frontoestriadas; alteraciones en el lóbulo frontal, en el córtex parietal y en el cerebelo, podrían ser originarias de este tipo de trastorno, entre otras alteraciones
  • Factores biológicos adquiridos, como tabaquismo, alcohol, drogas, estrés o ansiedad materna antes y/o durante el nacimiento del niño pueden ser originarios de un TDAH. Además de un bajo peso en el momento del nacimiento.
  • Factores psicosociales, la crianza y la educación pueden agravar los síntomas y afectar la evolución del trastorno. Inestabilidad familiar, problemas con amigos, trastornos mentales en los padres, relaciones negativas padres-hijos, niños que viven en instituciones con ruptura de vínculos, entre otros factores.

El TDAH es más común en niños que en niñas. Las niñas suelen tener presentar más síntoma en déficit de atención y los niños en hiperactividad e impulsividad.