tendencia a actuar

Tendencias a Actuar


Hay algunas tendencias a actuar de un modo determinado ante situaciones de la vida diaria:

Buscar la perfección: Quizás eres el tipo de persona perfeccionista que puedes pasarse horas en una actividad sencilla, para asegurarse de que lo ha terminado perfectamente. Como releer una carta muchas veces antes de enviarla para asegurarse de que no hay un error o limpiar el mismo mueble insistentemente para que esté perfectamente limpio y sentir ansiedad si no se comprueba repetidas veces.

Ser intolerante ante la Incertidumbre: Puede que te sientas con ansiedad cuando no estás 100% seguro/a de ti mismo/a, de otros o del futuro. Algunos ejemplos: pedir muchas opiniones antes de enviar un informe por email o incluso antes de una simple compra como unos pantalones; llamar a varias personas muy cercanas varias veces al día para asegurarte de que están bien; no ir al supermercado sin una lista; rechazar delegar en otros para asegurarse que todo estará perfecto, tareas totalmente delegables como fregar el suelo o una pequeña gestión en trabajo como enviar atender una llamada.

Evitar o aplazar situaciones: Evitar relaciones o situaciones o aplazar todo lo posible una situación. Como decidir no ir a una fiesta y así evitar la ansiedad que produce estar ante gente nueva.

Hacer que otros decidan por ti. Puede tu inseguridad y tus miedos te lleve a provocar que otros decidan por ti y así evitar la responsabilidad de las consecuencias de esas decisiones.

Distraerse. Una forma común de evitar las ideas preocupantes y sentir la angustia es estar siempre en acción, estar siempre haciendo algo. Una tarea detrás de otra sin parar. Finalmente, se termina realmente agotado/a y en los momentos de descanso vuelven las ideas preocupantes.

Ante las primeras muestras de estos tipos de comportamiento debemos actuar, tratar de corregir, modificar nuestros pensamientos. No debemos esperar a que la situación nos controle. Quizás te identificas con algunas de las conductas presentadas. En ese caso replantéate el motivo por el cual las haces, reconsidera si son conductas normales o más bien están llevadas por el miedo o la incertidumbre. Pensar en cómo actuamos nos ayuda a reevaluar y corregir.