trastorno del sueño Parte 2-3

Trastorno del sueño – Parte 2/3


El trastorno del sueño afecta al ciclo sueño-vigilia.

Algunos trastornos del sueño pueden ser muy graves y dificultar el funcionamiento físico, mental y emocional del individuo.

Los trastornos más frecuentes son:

  • Insomnio, es la incapacidad para conciliar el sueño o para permanecer dormido. Se pueden dar episodios puntuales como antes de un examen importante pero se puede dar en forma crónica, varias noches a la semana y durante meses. La calidad del sueño es tan importante como la cantidad de horas que se duerme. Las consecuencias pueden ser fatiga, baja energía, dificultad de concentración, malhumor, bajo rendimiento en el trabajo. Las causas del insomnio puedes ser varias, malos hábitos, como dormir en una habitación demasiado calefaccionada; mala alimentación; la ingesta de algunos fármacos puede producir insomnio; algunas enfermedades como depresión y ansiedad; problemas gastrointestinales; asma; cambios de horario de sueño y vigilia. Es importante dormir el número de horas necesarias, estas cambian con la edad y las personas, suele ser de entre siete y ocho horas diarias y algo más los niños y jóvenes. Una buena higiene del sueño será fundamental para poder superar el insomnio.
  • Apnea del sueño, se da cuando la persona hace una o más pausas en la respiración o tiene respiraciones superficiales durante el sueño. Se suele caracterizar por ronquidos fuertes que se prolongan durante un tiempo hasta que son interrumpidos por un período de silencio de segundos en el que se corta la respiración. Generalmente, los pacientes no suelen recordar al día siguiente estos episodios transcurridos en la noche. Durante el día el paciente presenta signos de cansancio y dolores de cabeza, pérdida de memoria, sensación de letargo. Posibles causas, edad y obesidad, consumo de alcohol o sedantes, obstrucción nasal, lengua larga, vías respiratorias estrechas.
  • Enuresis, es cuando las personas se orinan en la cama durante el sueño; suele darse en niños de cinco o incluso más edad. Algunas causas pueden ser, vejiga demasiado pequeña, sueño muy profundo, estrés, demanda de atención. Es importante recalcar que no es una actuación voluntaria, los padres no deben castigar al niño. Un especialista determinará las causas y el tratamiento a seguir.
  • Hipersomnio, es la somnolencia excesiva durante un tiempo prolongado de varias semanas. Algunas de las causas posible pueden ser padecer fibromialgia, y bajo funcionamiento de tiroides; mononucleosis; narcolepsia; obesidad; cuando no se puede encontrar ninguna causa para la somnolencia, se denomina hipersomnio idiopático.
  • Narcolepsia, es un exceso de sueño durante el día a pesar de haber dormido las suficientes horas durante la noche. La sensación de sueño es constante y se puede quedar dormido repentinamente. Estos episodios de sueño repentino pueden darse varias veces al día. Las causas suelen ser genéticas.
  • Terrores Nocturno, son repentinas reacciones de miedo que se dan durante la transición de la fase REM, en la que se producen sueños, a la no REM. No se suelen recordar al día. Se dan en el primer tercio de la noche. Son más comunes en niños de 3 a 7 años.
  • Sonambulismo, o noctambulismo, es la actividad motora sencilla o compleja que se realiza mientras se está dormido, como salir de la cama y caminar. Es difícil despertarlo, aunque no peligroso. Suele volver a la cama y al día siguiente no recuerdan nada. Se produce en la etapa No REM y en el primer tercio de la noche. Más frecuente en niños y adolescentes.

Para el  diagnóstico del trastorno del sueño será importante seguir un registro de sueño del paciente. Si comparte habitación, los datos del acompañante serán fundamentales.

Las personas privadas del sueño se vuelven agresivas, y pueden llegar a sufrir episodios de alucinaciones, olvidos y delirios. Pueden terminar sufriendo depresión o ansiedad. La falta de sueño incide también fisiológicamente en los niveles de glucosa y provocar diabetes y obesidad.

 

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