Seleccionar página

El aislamiento social puede significar estar en casa durante días, sin hablar con amigos o conocidos, y generalmente evitando contacto con otra gente.La ausencia de relaciones sociales  puede afectar a  nuestra vida diaria como el sueño, la atención, la memoria, la capacidad para razonar y enfermedades físicas. El aislamiento social puede producir una disminución de la autoestima,  depresión, ansiedad y otras enfermedades mentales. La inseguridad ante los demás, un déficit en las habilidades sociales y la fobia social,  entre otros, puede llevar al aislamiento social.

El aislamiento emocional. Aunque las relaciones son necesarias para nuestro bienestar, en ocasiones  pueden desencadenar sentimientos y pensamientos negativos,  en esos casos, el aislamento emocional puede actuar como un mecanismo de defensa para protegernos  de la angustia emocional, voluntariamente nos aislamos  para protegernos. Cuando la gente está emocionalmente aislada, mantienen sus sentimientos para ellos mismos, no son capaces de recibir apoyo emocional de otros, se sienten bloqueados, y evitan comunicarse con otros, salvo en asunto sin implicación emocional.

La percepción del aislamiento social. La experiencia de estar separado de otros puede significar estar físicamente apartado de los otros por vivir en un lugar alejado pero también puede ser la percepción de estar apartado de los demás. Personas aisladas socialmente o con sentimientos de soledad tienden a sufrir más enfermedades además de infecciones, depresión y pérdida cognitiva.

Las personas conectadas socialmente pueden recibir apoyo de amigos, familia y/o vecinos, quienes pueden participar activamente ayudando a encarar situaciones dificíles y estresantes que se presentan en la vida.  Aquellas personas que se perciben con un gran apoyo social suelen tener más estrategia para resolver problemas, más alta autoestima y más sentido de control de las situaciones difíciles. La soledad, en el sentido de la percepción que se tiene de estar aislado socialmente, de sentirse solo, afecta enormemente a las personas que la sufren y está muy relacionada con enfermedades como la depresión y la ansiedad. Estar aislado socialmente perjudica la salud física y mental, pero tener la percepción de aislamiento o soledad perjudica la salud física y mental en mayor grado.

Las relaciones sociales. Las personas que viven en pareja se sienten con mejor salud porque se perciben menos aislados. La gente mayor o jubilados no suelen relacionarse con los que fueron compañeros de trabajo.  Aquellos mayores que ayudan a otros con trabajos de voluntariado suelen tener mejor salud física y mental que aquellos que viven con escaso contacto social. Una importante razón es poque están más conectados socialmente, además de porque sienten que siguen aportando a ala sociedad a través de su dedicación en tiempo y experiencia.

La soledad nutritiva. Para algunas personas, como por ejemplo los montañeros que viajan durante mucho tiempo solos, se conectan con la naturaleza y con ellos mismos, ello les permite poder disfrutar durante un tiempo sin sufrir por su aislamiento.  Estar solos durante un cierto tiempo puede ser una experiencia saludable que nos permite reconectarnos con nuestras necesidades, prioridadades, objetivos, creencias, valores, y sentimientos. Es un tiempo donde nos podemos reencontrar y volver a nuestra esencia como personas, tomando distancia de las influencias externas, de la sociedad, que nos desequilibra, a veces, en beneficio de intereses no compartidos, especialmente del consumismo y del materialismo.

Ser mentalmente fuertes y estar preparados ayuda a poder manejar ese tiempo de retido y de espiritualidad, a través de la naturaleza o en otras formas, pero dentro de ciertos límites. Es un tiempo determinado, después nos volvemos a reconectar socialmente en beneficio de nuestra salud.

¿Quieres saber cuál es tu nivel de ansiedad?, Pulse aquí

 

[grwebform url=”https://app.getresponse.com/view_webform_v2.js?u=SKY1&webforms_id=3970102″ css=”on” center=”off” center_margin=”200″/]